Acabo de encontrar un articulo interesante en akasico.com y a la vez sorprendente sobre la gripe aviar. El titulo ya promete, Las mentiras sobre el H5N1 y los mentirosos que las cuentan. En él se hablan sobre los aspectos mas oscuros de la famosa gripe del pollo. Mas o menos viene a decir que el nivel de alarma que se ha creado es desproporcionado y que hay muchos intereses economicos detras de todo este "pollo"que se ha montado.
Detras de todos estos intereses esta la figura de Bush y su amigo Runsfeld. viendo de lo que son capaces esta carroña de hacer con tal de conseguir sus objetivos, no es descartable que el articulo del que hablo este en lo cierto.
http://www.akasico.wanadoo.es/akasico/html/carticulos/115324_1.html
Extraigo unos parrafos del articulo donde explica mas claramente los trapicheos de estos sujetos por si os parece demasiado largo el articulo.
...En la actualidad, la empresa farmacéutica Roche tiene la propiedad sobre la patente del Tamiflu. Gracias a la adquisión de cientos de millones de dosis por parte de los gobiernos, esta compañía suiza ha ingresado cientos de millones de euros y ha visto cómo el valor de sus acciones crecía en la Bolsa hasta un 46 % en el año 2005.
Pero la empresa se ha negado a ceder su patente para que el Tamiflu pueda fabricarse como un medicamento genérico y su precio sea asimilable en los países pobres y en vías de desarrollo. Es allí en donde la gripe aviar puede convertirse en una amenaza todavía mayor debido a la precariedad de los sistemas sanitarios y la escased de medios higiénicos que actúan como un freno para la posible expansión del virus H5N1.
Lejos de ceder la fórmula, el Banco Mundial ha propuesto cómo solucionar el problema: a través de una conferencia de donantes y por medio de créditos para que los gobiernos puedan hacer frente a la adquisición de dosis de Tamiflu. Así pues, lo que propone Wolfowitz es prestar el dinero para que los países más necesitados compren el fármaco al precio establecido. Posteriormente, deberán devolverlo en “cómodos plazos”.
Sin embargo, el fármaco no fue desarrollado por Roche, sino por una compañía norteamericana llamada Gielad Sciences. Posteriormente, esta empresa cedió los derechos de comercialización a Roche mediante un acuerdo de cesión en el cual se contemplaba que el diez por ciento de los beneficios por la venta de Tamiflu fueran a las arcas de Gilead.
Curiosamente, cuando se llevó a cabo esta operación el presidente de la compañía era el propio Donald Rumsfeld, quien se dedicaba al mundo de los negocios antes de recalar en el equipo de gobierno de George Bush. Y aunque en el año 2001 Rumsfeld dejó su cargo para ocupar la cartera de Defensa, según Global Research el susodicho poseería en la actualidad 18 millones de dólares en acciones de la compañía.
En resumidas cuentas: el propio Rumsfeld resulta beneficiado económicamente de la adqusición de Tamiflu. Y ha sido él quien, directamente, ha encargado la compra de 80 millones de cajas de este producto al precio de referencia, que se cifra en unos 60 dólares la caja.
Las cuentas son fáciles: gracias a los encargos de Rumsfeld, el gobierno de Estados Unidos ha gastado 4.800 millones de dólares, de los cuales 480 reportan en beneficio de Gilead. No deja de ser curioso que al Consejo de Administración de Gilead pertenezca también George Schultz, secretario de Estado cuando Ronald Reagan era Presidente…



